jueves, 16 de octubre de 2014

PRIMERA ULTREYA DEL CURSO

Ya viene la primera ULTREYA de este curso: se celebrará ESTE DOMINGO A LAS 19:00 HRS. EN LA PARROQUIA DE LA ASUNCION ( CRUZ DE HUMILLADERO )

Como ya conocemos todos la situación que viven muchas familias nos atrevemos a pediros un favorcito, y es que, llevemos entre todos algunos productos no perecederos, ya sabéis ( alubias, lentejas, pasta,etc...).

Bueno, como siempre, tendremos primero la MÍSTICA, siempre iluminada por la Palabra de Dios y luego, la MÁSTICA, y ahí es donde , entre todos, pondremos unas tortillitas de papas, unos embutidos, unos canapés, refresquitos, en fin, ya sabemos.

OS ESPERAMOS CON LOS BRAZOS ABIERTOS!!!

OS PONEMOS MAPAS DE SITUACION



domingo, 21 de septiembre de 2014

Envidia


Juan Manuel de Prada
JUAN MANUEL DE PRADA

Envidia (I)


Cervantes, que no solía equivocarse nunca, se equivoca sin embargo en el prólogo de la segunda parte del Quijote, cuando afirma que hay dos envidias; y que, junto a la envidia ruin, hay otra envidia «santa, noble y bienintencionada» (lo que hoy, popularmente, llamamos 'sana envidia'). Pero una palabra no puede significar una cosa y la contraria; y lo que Cervantes llama 'envidia santa' es la admiración y el deseo de emular a quien percibimos como superior. Esta virtud (por lo demás tan infrecuente), que permite reconocer las prendas del prójimo y que aspira a imitarlas, es nobleza de espíritu y nada tiene que ver con la envidia, que es tristeza del bien ajeno, tal vez la pasión más innoble y vil que pueda albergar el ser humano, incluso en sus versiones más mitigadas, cuando más que tristeza del bien ajeno es aflicción de la desdicha propia. Pues aun entonces esta versión mitigada de la envidia tiende, antes o después, a gotear sobre la otra y a mezclarse con ella.
La envidia, escribió Quevedo, es flaca «porque muerde pero no come»; y Calderón nos recuerda que «en los extremos del hado / no hay hombre tan desdichado / que no tenga un envidioso, / ni hay hombre tan virtuoso / que no tenga un envidiado». De donde se desprende que la envidia es pecado universal que a todos nos afecta y a todos nos destruye con su insomne mordisco roedor; y que, a la vez que nos atormenta, nos hace estériles. Siempre se ha dicho que la envidia es el pecado por antonomasia de los españoles; en lo que volvería a probarse que el pueblo español sigue siendo muy religioso (aunque su religiosidad esté vuelta del revés), porque la envidia es el pecado teológico por excelencia, ya que en su raíz se halla una rebelión frente a Dios, que repartió desigualmente los dones entre los hombres, haciéndolos a unos guapos y haciéndonos a otros feos. Cosa que el igualitarismo contemporáneo no puede soportar, según se explica en aquellos versos impagables que aprendí de Castellani: «¡Igualdad!, oigo gritar / al jorobado Fontova. / Y me pongo a preguntar: / ¿Querrá verse sin joroba / o nos querrá jorobar?».
Unamuno decía que la envidia era «íntima gangrena del alma española», «fermento de nuestra vida social» y «lepra nacional», elaborando en torno a la envidia un ensayo sobre el carácter español. Muchos extranjeros repararon en esta lacra que nos empuja a los españoles a destruirnos los unos a los otros; así, por ejemplo, John Stuart Mill escribe en Consideraciones sobre el gobierno este juicio tan certero como demoledor: «Los españoles persiguen con saña a todos sus grandes hombres, les amargan la existencia y, generalmente, logran detener pronto sus triunfos». Y es que, en efecto, los españoles (y sospecho que también los vástagos del tronco hispánico) tendemos a afligirnos de las dichas ajenas, tendemos rencorosamente a despreciar todo aquello que no podemos alcanzar, tendemos a negar y eliminar todo lo que destaca por sus méritos y bondades, en un empeño lastimoso (y vano) por hallar consuelo en nuestra mediocridad, nivelando por abajo, haciendo tabla rasa del talento, denostando y ensuciando todo lo que nos parece superior, hasta igualarlo con lo que es inferior.
Además, la envidia española tiene la característica peculiar de no estar generalmente ligada a la mera codicia, como ocurre en la envidia más elemental y primaria, que tiende a pensar que la posesión de un bien por parte del prójimo nos impide disfrutarlo a nosotros. Frente a esta envidia elemental, la envidia española (subrayando su naturaleza 'espiritual') se entrevera de un orgullo que se resiste a reconocerse inferior a nadie (aunque íntimamente se sepa inferior, o sobre todo cuando se sabe inferior) y no soporta reconocer la superioridad del prójimo. Este orgullo acérrimo e inexpugnable provoca en el español un disgusto o malestar espiritual que acaba degenerando en resentimiento y amargura, hasta anegarlo de una envidia 'existencial' que no nace de lo que el prójimo posee o disfruta, sino de lo que el prójimo es. Y el dolor que provoca esta envidia 'existencial' no se cura despojando al prójimo, sino rebajándolo, difamándolo, humillándolo, calumniándolo, arrastrándolo por el fango; y, a la vez, enalteciendo, exaltando, entronizando al que es mediocre, con la condición de que lo sea al menos tanto como nosotros.
Naturalmente, una pasión tan innoble y a la vez universal (sin consuelo posible, además, si no viene de arriba) tenía que ser aprovechada políticamente. De esto hablaremos en nuestra próxima entrega.--...

lunes, 8 de septiembre de 2014

El próximo Cursillo de Cristiandad de Málaga

El próximo Cursillo de Cristiandad de Málaga será el  viernes 10 de octubre a las 7 de la tarde hasta el lunes 13 alrededor de las 21.30h. 

En la Casa de Ejercicios Espirituales "Villa San Pedro "- Paseo de Reding 35


Es un plan perfecto para el puente…  Algo distinto. Una gozada!!



Pasar tres días y tres noches tranquilos, lejos del mundanal ruido y pensar en cosas que no tenemos tiempo habitualmente.

Un encuentro contigo mismo, con Dios y con los demás.

Pregunta, escribe, llama,...  cursillosdecristiandadmalaga@gmail.com
Tfnos: 952 22 43 86 
610 66 68 33
952 65 17 61 (sólo tardes)


miércoles, 20 de agosto de 2014

«¿Cómo podemos decir “vamos a evangelizar” sin hablar de Cristo?»

«¿Cómo podemos decir “vamos a evangelizar” sin hablar de Cristo?»

Diócesis Málaga Año XVII
Número 880
17 Agosto 2014
La Contra
Por Antonio Moreno @Antonio1Moreno
Entrevista | Xavier Morlans

Profesor de Teología y consultor del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, expuso en
Málaga su método para realizar el primer anuncio de la fe en las parroquias


«Hay que atender a las personas que vienen,
pero también hay que salir a buscar»


Mucha gente aún no sabe bien qué es eso de la Nueva Evangelización. ¿Por qué no nos lo explica usted?
Significa que la Iglesia ha tomado conciencia de que el proceso de secularización en occidente ha sido tan fuerte que hay que poner en marcha mecanismos, como dice el papa Francisco, “de salida”. Esto quiere decir que no podemos seguir haciendo lo mismo. Ciertamente, la pastoral ordinaria hay que hacerla para atender a las personas que vienen, pero también hay que salir a buscar.
¿Habíamos olvidado el mandato de evangelizar?
Desde una visión muy amplia, con riesgo de simplificar, podemos decir que esto ocurre prácticamente desde que el cristianismo se convierte en religión oficial del imperio romano, al final del siglo IV. De hecho, en países como España no había necesidad de invitar al vecino a ir a la Iglesia, porque una mayoría de gente iba a Misa. Ahora, por primera vez en siglos, tenemos que invitar a personas a que vengan a nuestros encuentros.
El Papa ha reiterado la necesidad de anunciar el “kerygma” y muchos dirán: «¿Y eso qué es?»
Como es una palabra complicada, hemos convenido en hablar de “primer anuncio”. Esto es nuevo para los católicos. Todo lo que tiene que ver con hablar de Jesucristo lo asociamos en seguida a la catequesis o a la teología. Y hay otro hablar de Cristo, muy sobrio, muy breve, muy elemental, que no es todavía catequesis ni teología. Es este hablar con unción, con emoción, con humildad y con amor lo que tiene la fuerza del Espíritu Santo para engendrar en el otro, si quiere, desde su libertad, el primer interés que pueda devenir en adhesión a Jesucristo.
No es más que los que algunos movimientos y nuevas realidades eclesiales vienen realizando desde mediados del siglo pasado.
Es verdad, tiene buena memoria usted. Cuando se habla de primer anuncio se suele recordar a los cursillos de cristiandad de los años 50 ó 60, que los conocí. Salvando escenografía y estilo de aquella época, eso es lo que hay que hacer: aprender a presentar a Jesús de forma clara y directa. Y todo esto hecho por los propios laicos, hombres y mujeres. A veces caricaturizamos aquello y con la caricatura ya nos quedamos tranquilos y ya no nos sentimos con la obligación.
De hecho, PPC publicó un libro suyo cuyo título era “El primer anuncio, el eslabón perdido”. ¿Sigue perdido?
La verdad es que hace 5 años, cuando lo publiqué, dudé de que el título pudiera ser un poco prepotente. Pero la realidad cada vez me lo confirma más. Es como si hubiéramos olvidado lo que es la Eucaristía, como si las parroquias no tuviesen Cáritas, con toda la importancia que tiene Cáritas. Haber olvidado el primer anuncio es como haber olvidado la vigilia pascual, cosa que ocurrió durante muchos siglos.

G. MORALES



martes, 22 de julio de 2014

ENTREVISTA DE LA AGENCIA SIC AL PRESIDENTE NACIONAL DE CURSILLOS

ENTREVISTA DE LA AGENCIA SIC AL PRESIDENTE NACIONAL DE CURSILLOS

Publicado por Area Medios de Comunicacion el 16 de julio de 2014 -
A continuación transcribimos la entrevista realizada al Presidente Nacional del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, Álvaro Martínez Moreno, publicada el 16/07/2014 por la Agencia Sic (Servicio de Información Católica de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social)
Hace unas semanas, el Movimeinto de Cursilos de Cristiandad celebraba un pleno en el más de 100 representantes, entre Presidentes y Consiliarios Diocesanos, de cuarenta y cuatro Secretariados Diocesanos del MCC de toda España estudiaron los diferentes objetivos y proyectos de la nueva Ejecutiva Nacional para los próximos cuatro años. Alvaro Martínez, Presidente Nacional del MCC ha concedido una entrevista a Agencia SIC en la que destaca el momento clave que cualquier realidad laical tiene, actualmente, en la Iglesia. 
P.- El Movimiento de Cursillos es una realidad eclesial, de origen español, que actualmente está expandida por todo el mundo. ¿Cómo nace MCC y cuál es su situación en la actualidad en España?
R.- El Movimiento de Cursillos de Cristiandad nace al final de los años 40 en Palma de Mallorca. En los años 50 y 60 del pasado siglo se expande por toda España y luego por todo el mundo. Al principio lo hizo del brazo de Acción Católica y, más tarde como un movimiento propio.
A partir de los años 60 hay una difusión enorme y el Movimiento de Cursillos tenía una enorme vitalidad en España, se celebraban numerosos Cursillos en todas las diócesis, con su correspondiente repercusión. De España salta a América del Sur, toda Europa, Norteamérica, de los Estados Unidos pasa a Asia y posteriormente a África.
En los 70, como en tantos otros movimientos de iglesia se tiene una crisis que hace que Cursillos se reduzca mucho en algunas diócesis españolas, en otras no, siguen teniendo mucha fuerza.
En la actualidad estamos presentes en unas 50 diócesis españolas, algunas muy fuertes y otras con una realidad más limitada.
P.- En este pleno, se puso de manifiesto la necesidad de poner el “movimiento en salida sacando partido de todos su potencial evangelizador”  ¿Qué significa ese poner en salida a Cursillos de cristiandad?
R.- Poner a Cursillos de Cristiandad en salida es la conciencia actual del movimiento. Engancha con un encuentro que tuvimos el año pasado en El Escorial en el que cual hicimos una reflexión que se vio iluminada por las palabras del Papa y sus orientaciones en el Sínodo de Nueva Evangelización: Tenemos un movimiento que puede dar mucho fruto en este contexto de evangelización y de nuevo anuncio; en el contexto de centrar en elkerygma el impulso evangelizador de la Iglesia.
Tenemos ese potencial y tenemos que ponerlo en funcionamiento. Eso significa que, hacia nosotros mismo, tenemos que despertar, recuperar los elementos esenciales de nuestra actuación, reforzarlos y ponerlos al servicio de la Iglesia porque creemos que la tarea que podemos hacer no es para nosotros mismos sino para la Iglesia. Somos un movimiento que podemos aportar mucho en el kerygma: que las personas se encuentren con el Señor y que tras este encuentro, a través de un proceso de acompañamiento vayan integrándose según su vocación en cualquier espacio de la Iglesia y la sociedad.
P.- Se oye, desde hace tiempo que “es la hora de los laicos” ¿Piensa que, en la sociedad actual, los movimientos laicales, como Cursillos han de tener un especial papel en la vida de la Iglesia? 
R.- Creo que sí. En estos momentos, cualquier realidad laical de la Iglesia tiene que ponerse en pie. Esto es así desde hace 40 años en los que se viene diciendo que “es la hora de los laicos”, que los laicos tenemos que dar un paso al frente y da la sensación que es un deseo que no se ha hecho realidad aún.
Cualquier movimiento de Apostolado seglar está, en estos momentos, urgido a ese paso al frente, el movimiento de Cursillos, por tanto también está llamado a estar presente en la Iglesia y la sociedad.
P.- Entre los proyectos que se especificaron para los próximos 4 años en el Pleno nacional se habló, entre otros, de la expansión del trabajo de Cursillos de Cristiandad con jóvenes y la necesidad de la formación de los cursillistas ¿Qué se plantea el MCC ante estas dos áreas?
R.- En el campo de los jóvenes, hace unas semanas estuvimos presentes en el Encuentro de Pastoral Juvenil que se celebró en Zaragoza. Hay que tener en cuenta que Cursillos no es un movimiento específico para jóvenes, una de la riquezas de Cursillos es la heterogeneidad, hay jóvenes, mayores…, pero ciertamente Cursillos posibilita que los jóvenes se encuentren con Dios, y encuentren un camino en la Iglesia. De hecho nació muy ligado a la gente joven, y siempre ha tenido este trabajo con los jóvenes.
La realidad es que en algunas diócesis españolas hay poca juventud en los movimientos de Iglesia, en otras zonas, por el contrario, se trabaja con muchos jóvenes. El planteamiento desde el Secretariado es ayudarnos unos a otros para llegar, cada uno en sus respectivas diócesis, a estos jóvenes y que ellos puedan encontrar su espacio en el Movimiento.
Otra prioridad es la formación: trazar un proyecto que nos ayudemos a que nuestros itinerarios propios de formación sean sólidos y nos vayan dando vida. Para que haya un Movimiento de Cursillos vivos en la diócesis se necesita un grupo de personas formadas, concienciadas y comprometidas. Esas dinámicas de formación interna en nuestras escuelas, en las diócesis es po lo tanto fundamental.
(Mª José Atienza – Agencia SIC)

viernes, 18 de julio de 2014

El decálogo del veraneante católico

El decálogo del veraneante católico

Dios no se toma vacaciones en su búsqueda del hombre...

1.- Vive la naturaleza
En la playa, en la montaña, en la serranía, descubre la presencia de Dios. Alábale por haberla hecho tan hermosa.

2.- Vive tu nombre y condición de cristiano
No te avergüences en verano de ser cristiano. Falsearías tu identidad.

3.- Vive el domingo
En vacaciones, el domingo sigue siendo el día del Señor y Dios no se va de vacaciones. Acude a la Eucaristía dominical. Tienes además más tiempo libre.

4.- Vive la familia
Dialoga, juega, goza con ellos sin prisas. Reza en familia. Asiste al templo también con ellos.

5.- Vive la vida
La vida es el gran don de Dios. No hagas peligrar tu propia vida y evita riesgos a la vida de los demás.

6.- Vive la amistad
Desde la escucha, la confianza, la ayuda, el diálogo, el enriquecimiento y el respecto a la dignidad sagrada de las demás personas.

7.- Vive la justicia
No esperes que todo te lo den hecho. Otros trabajan para que tú tengas vacaciones. Ellos también tienen sus derechos. Respétales y respeta sus bienes.

8.- Vive la verdad
Evita la hipocresía, la mentira, la crítica, la presunción engañosa e interesada o la vanagloria.

9.- Vive la limpieza de corazón
Supera la codicia, el egoísmo y el hedonismo. Vacación no equivale a permisividad.

10.- Vive la solidaridad
No lo quieras todo para ti. Piensa en quienes no tienen vacaciones, porque ni siquiera tienen el pan de cada día. La caridad tampoco toma vacaciones.

En verano seguimos siendo cristianos
En fin, estos diez mandamientos se vuelven a encerrar en dos: seguir dando «al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios», o dicho de otro modo, en vacaciones y en todo tiempo, sigue acordándote de Dios y del prójimo, relacionándote con ellos como si ellos se relacionarán contigo.

Dios no se toma vacaciones en su búsqueda de amor al hombre. Las vacaciones pueden ser tiempo excepcional para salir a su encuentro. Y es que en verano, seguimos siendo cristianos. Es más, tenemos una magnífica oportunidad de serlo y de demostrarlo.
Autor del texto: Obispo de Tortosa (España), Monseñor Javier Salinas Viñals.

martes, 1 de julio de 2014

Siempre alerta!

-Padre, no sé cómo hacer para evitar los malos pensamientos.
-Teniéndolos buenos, le respondió el confesor experimentado.
El que constantemente se llena de Jesús y su evangelio está seguro contra invasiones o plagas de malos espíritus.
Los habitantes de Gerasa no quisieron saber más de salud espiritual. Se cumplió en ellos aquella extraña parábola que cuenta Jesús sobre el espíritu inmundo que abandonó una casa y luego regresó a ella acompañado de otros siete demonios peores que él (Lc 11,24-26); se estableció en ella de nuevo porque estaba barrida y limpia, pero vacía, no habitada por el buen espíritu. 
http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/comentario-homilia/hoy